viernes, 24 de octubre de 2008

Apuros en la gran ciudad !!!

Hace dos días me dirigí a un supermercado, deseaba con desesperación comerme una deliciosa torta de selva negra, base de chocolate, crema pastelera de chocolate, mermelada y una deliciosa fresa para adornar este perfecto postre, un postre que siempre endulza mi día y que puede cambiar mi estado de ánimo.

Pero ese día no iba a ser así, no entiendo aún las razones para que esa torta me cayera tan mal, debe haber sido una torta del día anterior que aún conservaba su buen sabor pero no su composición; estaba lejos de casa y una desesperación se apoderó de mi, mi estomago produjo unos sonidos que predijeron mi mala fortuna, sabia lo difícil que iba ser llegar a casa a tiempo para poder postrar mis cuatro letras en mi amado asiento. Soy muy especial para poder sentarme en cualquier lado, no hay comodidad como la de poder estar en tu propia casa y en tu propio baño porque ahí podrás relajarte, tomarte tu tiempo, producir sonidos muy parecidos a una tormenta, podrás leer una revista, escuchar música o jugar en tu celular; Muy contrario a tener que adornar la taza con cuadraditos pequeños alrededor de una taza ajena y así poder tener un poquito de higiene.
Y empecé a recordar las muchas veces que me he visto en ese apuro.
Desde que me encontraba en los primeros años de colegio, cuando ir al baño era una amenaza para que los compañeros de travesuras se acercaran a cualquiera que este ocupando el lugar y lanzarle agua, quitándole así su concentración y apurando su estadía, claro que para cualquiera no era una situación agradable, cualquiera podía estar en la necesidad de ocupar ese lugar y ser la próxima víctima de tal malvada travesura.
Es por eso que uno siempre esperaba durante las horas de clase para pedirle permiso al profesor para poder salir unos minutos, ahí podías encontrar un poco de tranquilidad mientras que tus compañeros se encontraban en las aulas,
Era aún mas vergonzoso cuando te olvidabas de cargar el suficiente papel higiénico en tu bolsillo trasero, y estabas entre la espada y la pared. Tratabas de aguantar un poco hasta llegar a casa o pasar la vergüenza de acercarte al profesor y pedirle al oído un poco de ayuda, mas aún cuando el malvado profesor publicaba tu necesidad y te convertías en el centro de atención de todo el salón. Todos se burlaban de tu situación y pensabas dentro ti que hubiera sido mejor coger unas hojas cuadriculadas de tu cuaderno Loro y evitar toda la vergonzosa escena.
Siempre fue difícil asistir al servicio higiénico de cualquier lugar, podías estar en un supermercado, en una tienda pequeña, en un parque, en una combi, en un taxi o caminando, pero cuando tu estómago no te acepta ningún segundo más y empiezas a sudar frío, tienes que juntar las piernas, correr desesperado y buscar satisfacer a tu estómago, porque solo el puede abultar tus pantalones y perjudicarte de tal forma que nadie deseará estar a tu lado.
Hoy ya en la universidad, el temor y la timidez por entrar a un cuarto y escuchar pasos al lado tuyo, no lo he podido superar, pero ahora ya existen nuevas tácticas donde podrás estudiar el lugar y observar donde o en que piso podrás encontrar la tranquilidad para poder concentrarte y relajarte.
Un edificio de cinco pisos es el elegido por muchos, su poca fluidez de alumnados hace que muchos elijan a este para visitarlo y así convertirse en su segundo hogar por menos de cinco minutos o claro dependiendo de la gravedad.
Siempre será difícil para mi apoderarme de un tazón ajeno, mi hogar siempre será el elegido para compartir no gratos momentos, porque sé que ella siempre estará ahí, para las buenas y para las malas, aunque siempre el llevará la peor parte.

Así que deberías recordar que siempre que estas en tu casa, tomate tu tiempo para eliminar hasta el último pedazo de desperdicio de tu ser, lee una revista, entérate de las noticias, sigue a las hormigas y observa su fortaleza para cargar objetos pesados. Disfrútalo y piensa que así será la única forma de prevenir y sentirte seguro de que ningún llamado inoportuno se hará mientras estés en la gran ciudad.





Ahhh que alivio!!!!

1 comentario:

Jnfr dijo...

oh x dios!!
y si gran verdad, a quien no le ha pasado, muy tipico y muy poco admitido... habria q decir.
Buena suerte en tu nueva faceta de writter MAZAMORRA(h). Jennifer