viernes, 25 de junio de 2010

Rescátame del olvido…

Me despierto con la bulla irritante de mis gritos, volteo y no estas a mi lado, me paro asustado y no reconozco nada de lo que me rodea, empiezo a llamarte y no apareces, pero se presentan dos personas vestidas de blanco, me piden que me calme y me llaman por mi nombre, pero yo no los conozco….

Me piden que me calme y me siguen llamando por mi nombre, lo único que hago es gritar tu nombre y pido tu ayuda, viene una persona mas y en sus manos trae una inyección, él también me pide que me tranquilice y me dice que todo va a salir bien, pincha mi brazo suministrando un líquido que hace que mis párpados se hagan mas pesados y mis gritos de ayuda empiecen a desvanecerse en la oscuridad de mis sueños, en mis pestañeos empieza a aparecer tu sonrisa y tus dos luceros para alumbrar esa travesía que había perdido tu luz…


Lo que haya sido que pusieron en mi brazo, me lleva a perderme en la senda de los recuerdos en los que estuve a tu lado, todo empieza a ser igual que antes, te tengo a mi lado, estamos tomados de los brazos y nos reímos de nuestras locuras, a pesar de nuestras edades aún seguimos haciendo disparates como si fuéramos dos jóvenes que recién se enamoran, somos la pareja del siglo, somos la pareja más feliz; no te quiero dejar ir, ahora que he vuelto a ser feliz no quiero despertar, quiero andar en este camino tomado de tu mano y sentir como envejecemos y como seguimos sorprendiendo al amor amándonos cada día mas…


Escuchó tu cantar, como me encanta tu voz y mas aún cuando era tu voz la que me despertaba por las mañanas, era tan lindo despertar con tus cantos, hacías que las mañanas frías no sean un impedimento para levantarme y enfrentarme con el cielo gris que a tantas personas le quitaba las ganas de seguir adelante, empiezo a abrir los ojos y tu empiezas a desvanecerte con la luz del sol que se asoma por mi ventana, en ella hay un pajarito que ha tomado el elegante atrevimiento de asomarse por la ventana y sisear una melodía, tal cual tú lo hacías; me acercó a el y le aproximó una miga, el la sostiene con su pico y me queda mirando, pasan unos segundos y se marcha… a veces pienso que tu te apareces de formas extrañas pero siento que también buscas la forma de estar aún a mi lado…

Aún no se donde estoy, todo me parece extraño, busco algo que me ayude a reconocer este lugar pero fracaso en el intento, lo único que busco es tu tierna sonrisa y tus hermosos ojos que me ayudan a perderme en el infinito, necesito que me expliques que esta sucediendo, necesito que me des un abrazo y me digas que todo esto es un sueño… pero no apareces, solo fotos por todo el cuarto, imágenes mudas que solo pueden describir lo mucho que te amo…


Alguien a entrado a mi cuarto, me vuelve a llamar por mi nombre, estoy un poco mas tranquilo porque acabo de verte en mis sueños y creo que el me podrá explicar donde estas, le pido que me diga donde estoy y donde estas tú, me mira y con lastima me pregunta si de verdad no me acuerdo, le digo que no y que por favor me explique, que no puedo pasar un minuto mas sin saber a donde te has ido…

Me pide que lo acompañe y yo lo hago esperanzado en que me llevará a verte, pero me he equivocado, me lleva a un cuarto lleno de paneles de salud, parece un consultorio y al costado hay un hombre sentado con un mandil, este estira su mano y me pregunta como estoy, me invita a tomar asiento y yo le hago caso, a pesar de todo su rostro me parece familiar, y su voz dispara cierta calidez al hablarme, sin dar mas rodeos le pido que me diga en dónde te puedo encontrar, no me importa nada más solo quiero volver a verte y tocarte, siempre fui un loco testarudo por verte, él me mira y me pide que por favor me serene y que al fin me dirá sobre todo eso que parece una locura…

Empieza a balbucear palabras que para mi no tienen sentido, me empieza hablar sobre un accidente de autos, en el auto iba ella y yo conduciendo bajo la lluvia, mientras él me hablaba yo empiezo a ver las imágenes en mis recuerdos…

Salíamos de celebrar nuestros 50 años de casados junto a toda la familia, estábamos un poco cansados y decidimos partir a nuestro nido de amor, éramos tan felices los dos, tu seguías a mi lado y eras leal a nuestro amor, no era necesario cumplir con el compromiso del amor, nosotros nacimos para estar juntos, para ser una sola persona; la lluvia era intensa, baje la velocidad para que todo  marche bien, en realidad quería seguir a tu lado, quería recorrer el camino mas largo y que al final de el descansarás sobre mis brazos… una luz roja nos detuvo, te acercaste a ofrecerme un beso y yo navegue sobre el, retome mi lugar y mire el semáforo, no mire bien y apreté el acelerador, en medio del cruce, una luz blanca se aproximó por el lado derecho, no tuve tiempo para acelerar ni para frenar, fue un impacto que nos sorprendió a todos, un impacto que se llevó nuestras sonrisas y se llevó mi corazón, cuando esa maldita luz tomó por asalto nuestra felicidad, tu tomaste mi mano y mencionaste que me amabas, eso es lo último que recuerdo antes de despertar en la cama de un hospital, otra vez gritando tu nombre y eliminando todas las lágrimas posibles que jamás un hombre a llorado; abro mis ojos y siento como las lágrimas recorren todo mi rostro, ahora recuerdo todo, ese día te fuiste de mi vida sin aviso y sin la oportunidad de pasar toda mi vida a tu lado, me sentí el hombre mas desgraciado por dejarte partir, fui yo quien debió perder la vida, fui yo quien debió estar en tu lugar, fue un solo minuto de descuido que me condenó a ser el hombre mas infeliz por resto de mi vida...
Me paré y me marche a mi cuarto, no podía dejar de llorar y sentir ese despreció hacia mi, por ser el culpable de quitarme lo único que me hacia tan feliz, en ese momento solo deseaba morirme e ir en tu búsqueda, quería besarte y pedirte perdón por todo este tiempo que he perdido sin hacerlo, mi corazón se ha acelerado y tomo las fotos para pedirte perdón en cada una de ellas, por habernos quitado todos esos años de felicidad y todo ese desamor que siento por no haber sido la pareja mas viejita de todos los tiempos…


Ese día mi pena fue tan grande que mi corazón no resistió y mientras dormía empezó a perder las fuerzas y yo empecé a tomar el camino hacia la luz que me lleve hasta donde tu estas, he tomado este camino sin importar si es el mas largo, estoy dispuesto a buscarte todo el tiempo que me  lleve, sea hasta el final del infinito o así tenga que luchar con miles de dragones, pero quiero decirte lo mucho que te amo, apenas me asomé a la luz pude verte, estabas parada en la puerta del túnel, llevabas un vestido muy fino de flores y en tus manos nuestro amillo, te observe y corrí hacia ti, sentía que volaba que tenía que llegar a ti lo más rápido, llegue frente a ti y te observé, no podía creer lo bella que aún lucias, con el tiempo te has puesto mas hermosa, tienes lágrimas en los ojos y yo también, doy un paso y tomo tu mano, tan suave como siempre, beso tus labios y te abrazó con toda mi fuerza, buscó tu oído y empiezo a decirte una y otra vez que TE AMO, que ahora no habrá nada que nos separé, tu sigues sin poder pronunciar alguna palabra y a mi eso no me importa, sentirte otra vez entre mis brazos, es lo que me hace mas feliz, sin palabras ni nada, solo tú a mi lado… me comprometo a amarte hasta mas allá de la muerte sin importar como ni cuando, solo quiero seguir el resto de mi vida a tu lado, tomados de las manos y haciendo de nuestras mismas locuras, nuestros eternos recuerdos…


domingo, 20 de junio de 2010

Carta de un corazón sin vida...

Es difícil despertar por el sonido de las balas y no por tus besos rozando mis labios, odio levantarme y no tenerte a mi lado para poder darte un abrazo y decirte lo mucho que te amo…

Quien iba a imaginar todo esto, cuando te conocí tu solo tenías 20 años y yo ya tenía 25, formaba parte del ejercito y tu ibas persiguiendo un sueño en una universidad, fue por casualidad que te llegue  conocer, una amiga en común fue quien nos presentó, era su cumpleaños y en su casa fue donde por primera vez supe lo que era amor a primera vista, me pareciste linda, pasaron un par de horas y pudimos conversar, teníamos muchas cosas en común y a pesar de la diferencia de edades, reconozco que parecías ser mas madura que yo…

Miro a través de la ventana de mi recamara, miro al cielo y busco tu mirada, el cielo esta gris y es imposible hallarla, cierro mis ojos y tu rostro aparece frente a mi, he vuelto a casa por unos minutos, puedo verte y tomarte con mis brazos, te abrazo con todas mis fuerzas y te digo que te amo, que nunca quiero separarme de ti, te confieso que eres la persona que dibuja una sonrisa en mi rostro y que gracias a ti soy el hombre más feliz del mundo; mi rostro se empieza a humedecer y pienso que son gotas de lluvia que recorren mis mejillas, pero al abrir mis ojos veo que el cielo sigue gris y solo mi rostro es lo que esta húmedo, me duele tanto estar lejos de ti, lejos de una caricia, lejos de un te amo al oído…


Tus padres, al comienzo, no aceptaban nuestra relación, tu papá pensaba que los que pertenecían al ejército eran hombres duros e insensibles, me costo mucho demostrarle que yo no era así, y aun sé que valió la pena la lucha, desde que te conocí haz sabido llenar mi vida con muchas alegrías y los mejores recuerdos que no podrán ser arrancados…

No te lo había dicho pero había decidido dejar mi vida militar y rehacer todo de nuevo, comenzar de cero, y ahora hacerlo junto a ti, sabía que todo saldría bien si lo hacia a tu lado porque contigo he aprendido a que todo lo que se hace con amor al final sale bien, por mas difícil que luzca, tu haces del desastre el mas bello.
Y tome mis maletas, 8 meses sin verte, era hora de volver y quedarme a tu lado para siempre, dejar de vivir de los recuerdos y hacerlos realidad, día tras día seguir este loco corazón que solo tenía pulso para ti. …

Al llegar al aeropuerto tome el teléfono y te llamé para contarte que ya había llegado, traté de sorprenderte pero no pude evitar escuchar tu voz, tu voz disparó un júbilo que aún permanece grabado en mi piel, no podíamos decidir donde encontrarnos, tu estabas en la casa de tus padres y yo te pedí que me esperes ahí y tu insististe en encontrarnos en el parque que estaba a cinco cuadras de tu casa, querías tenerme en tus brazos solo para ti, eso fue lo que me dijiste… ¿recuerdas?

Tal vez fue mi culpa dejar que me convenzas, salí del aeropuerto y tome un taxi, le pedí al chofer que haga una parada en una florería y por tu parte querías preparar algo para mi en el corto tiempo que quedaba por vernos; cuando llegue a la florería ocurrió un malentendido que me retraso un poco, tu ya estabas esperando por mi…

Cuando llegue había mucha gente alrededor, una ambulancia hacia lo mismo y un policía se llevaba a un hombre, ese hombre estaba llorando y parecía perturbado, empecé a buscarte y no aparecías por ningún lado, pensé que aún no habías llegado y mi curiosidad me aproximo al tumulto, fue cuando te vi recostada en el piso tratando de respirar, las flores cayeron de mis manos y corrí a tu lado, te esforzaste para hablar pero estabas luchando por hacerlo y las fuerzas te estaban abandonando, estiraste tus manos y en ellas tenias una cadenita de plata y un corazón donde estaban grabados nuestros nombres, te abrace y te pedí que no te muevas que todo iba a salir bien y  que los paramédicos te iban  ayudar, ellos te llevaron y yo me quede sentado encima del pequeño charco de sangre que habías perdido, me quede pasmado con todo lo que había pasado sin saber que hacer, me levante y corrí detrás de la ambulancia, llegue al hospital y tu en el camino ya habías dejado de respirar, sin aviso y sin opción…

Llevabas la cadenita de plata en tus manos, solo querías entregarme algo para no recibirme con las manos vacías y fue cuando ese hombre te quiso asaltar, tu luchaste contra él pero él llevaba un cuchillo que sin temor alguno lo alojo en tu vientre…
No era necesaria una cadena ni miles de ellas, solo quería ver tu rostro y poder pasar el resto de mi vida a tu lado, para seguir construyendo la forma de mi corazón…

Es difícil hablarte desde aquí, tu dentro de un ataúd y yo sin poder besarte, sin poder cargarte y acostarte en nuestra cama, donde muchas veces te abrase y de donde nunca te quise dejar ir, sin poder sentir el sabor de tus labios, sin poder oler el aroma de tu cabello… no puedo olvidar tu sonrisa y aquellas promesas que nos hicimos de nunca separarnos, seguiré esperando de que decidas volver para así poder ir en busca del final del arcoíris y tomarnos esa taza de chocolate caliente, que te gustaba tanto, y yo poder perderme en el infinito de tus ojos…



Te ame ayer, te amo ahora y te amaré siempre, he decidido declararle la guerra al olvido y llevarte en cada camino, con la esperanza de que al final de esta travesía que me queda recorrer sin ti, decidas aparecer para volver a alumbrar mi vida...

domingo, 7 de marzo de 2010

Tus ojos… Mis ojos

Hemos compartido tantos y lindos momentos juntos, fui tus ojos y tu guía por un año, un año donde te pude conocer y saber lo especial que puedes ser.

Naciste en un hospital, tus padres eran humildes y se esforzaron mucho para darte un nacimiento con las comodidades necesarias, ellos estaban muy ilusionados con tu llegada, pero no contaban que en ese hospital, donde depositaron toda su confianza, iban a ser traicionados por un error que te hiciera perder la vista, no supieron como pasó porque nunca le dieron una respuesta;pero a pesar de eso, te supieron educar, salieron adelante y tu aprendiste a caminar con un sexto sentido que supiste desarrollar, y te enfrentaste a un mundo sin temor al andar, sin que nada ni nadie te detenga, y te convertiste en la persona mas importante en mi vida, en la dueña de mi corazón,

Tomabas de mi mano y me permitiste ser tus pies y tus ojos, y yo era el hombre mas feliz en contarte lo azul que podía ser el cielo y en el fuego que se podía convertir cuando era el turno del sol de acostarse, y tu te emocionabas con mis historias, como si tu también podrías verlo, como si tuvieras el poder de imaginarte un mundo mejor del que yo te contaba.



Tuve que viajar por una semana por un trabajo que debía realizar en la selva, y para tu sorpresa, en el hospital donde te atendías, alguien te había donado unos ojos para que tengas aquello que mereciste mas que nadie, la vista.
Me llamaste y estuviste muy contenta, me dijiste que mi voz no sonaba tan emocionada como tu esperabas, pero créeme que era el hombre más feliz cuando te escuchaba al otro lado del teléfono y podía sentir como tu corazón latía acelerado por la emoción.

Una semana después nos volvimos a ver, y fui yo quien no te notó tan contenta como yo había imaginado ese reencuentro,  donde nos volvíamos a abrazar y tú por fin podías verme y dejar de recrear mi rostro con tus manos y tu voz.

Sin importarme tu cambio de actitud, decidí dar un paso adelante en la relación, yo me sentía muy feliz al escucharte como describías con entusiasmo las bellezas que por mucho tiempo no pudiste ver y como todo sonaba mejor cuando tu me lo contabas; Antes de viajar, había ido a una tienda de joyas, donde gasté todos mis ahorros por comprarte el anillo mas bello que solo tú merecías en este mundo, y sabia que no podía darte menos, pues ahora que ya tienes tus ojos podrás ver lo que sostienes en tus manos y nada mas de imaginarlo, yo era el hombre mas feliz.

Te pedí que nos encontráramos en el parque, donde nuestras vidas tropezaron y que tenían el destino de nunca separase; Al mediodía donde el sol nos ofrecía toda su luz,  solo quería que estemos tu y yo, ese día llegue media hora antes, estaba nervioso, compré un ramo de flores y me senté en la banquita en la que te pedí que fueras mi novia; tu llegaste 20 minutos después, que para mi fueron horas de espera; te note fría, pero eso no iba a impedir a que  de vuelta a atrás; sin perder tiempo y sin querer conocer los motivos de tu malestar, te entregué las flores y me pose en mis rodillas, busque tu mano y la estiré, busque en mi bolsillo una cajita, la tomé y la abrí, pronuncie unas palabras que había practicado durante la semana y te pedí que fueras mi esposa, te dije que estaba listo para casarme contigo, no había motivo para no hacerlo, te amaba como ningún otro hombre había amado a una mujer...

Me sorprendiste cuando soltaste mi mano y me pediste que no continuará, quede paralizado, había sentido que lo nuestro era perfecto, que ninguna otra pareja podía amarse mas que la nuestra, y me derrumbe por dentro, no podía creer que todo esto estuviera pasando, no demore en preguntarte que te pasaba, tal vez, te habrían dado alguna mala noticia y por eso estabas así o tal vez solo tenías miedo, pero fue grande la sorpresa cuando me tomaste de la mano y tus palabras fueron disparando lentamente a mi corazón reconociendo que todo era diferente y que al verme de regreso y saber que yo no podía ver, habías quedado desilusionada por todo esta aventura que antes la habías descrito como extraordinaria y que hoy solo llegaba a ser una farsa.
Soltaste mi mano y diste media vuelta, te alejaste rápidamente y en tu andar te llevaste mi corazón, en cada pisada fue desangrándose y cayo destruido por tu seguridad; yo me quede sentado en aquella banca, sin ganas de vivir y sin corazón.


No voy a pedirte que me los regreses, sé que eres feliz, sé que tu vida cambio, espero que con ellos seas feliz pues siempre busque eso y son el obsequio de un corazón que tu tomaste por asalto y son mis ojos los que aún guían tu camino porque MIS ojos son tu felicidad y TUS ojos son los que llevaré en mi andar, vacilantes y el cruel recuerdo que siempre me harán recordarte y llevarme  a una época donde fui el hombre mas feliz, el hombre que ya no lo es pero el que fue gracias a ti.