domingo, 7 de marzo de 2010

Tus ojos… Mis ojos

Hemos compartido tantos y lindos momentos juntos, fui tus ojos y tu guía por un año, un año donde te pude conocer y saber lo especial que puedes ser.

Naciste en un hospital, tus padres eran humildes y se esforzaron mucho para darte un nacimiento con las comodidades necesarias, ellos estaban muy ilusionados con tu llegada, pero no contaban que en ese hospital, donde depositaron toda su confianza, iban a ser traicionados por un error que te hiciera perder la vista, no supieron como pasó porque nunca le dieron una respuesta;pero a pesar de eso, te supieron educar, salieron adelante y tu aprendiste a caminar con un sexto sentido que supiste desarrollar, y te enfrentaste a un mundo sin temor al andar, sin que nada ni nadie te detenga, y te convertiste en la persona mas importante en mi vida, en la dueña de mi corazón,

Tomabas de mi mano y me permitiste ser tus pies y tus ojos, y yo era el hombre mas feliz en contarte lo azul que podía ser el cielo y en el fuego que se podía convertir cuando era el turno del sol de acostarse, y tu te emocionabas con mis historias, como si tu también podrías verlo, como si tuvieras el poder de imaginarte un mundo mejor del que yo te contaba.



Tuve que viajar por una semana por un trabajo que debía realizar en la selva, y para tu sorpresa, en el hospital donde te atendías, alguien te había donado unos ojos para que tengas aquello que mereciste mas que nadie, la vista.
Me llamaste y estuviste muy contenta, me dijiste que mi voz no sonaba tan emocionada como tu esperabas, pero créeme que era el hombre más feliz cuando te escuchaba al otro lado del teléfono y podía sentir como tu corazón latía acelerado por la emoción.

Una semana después nos volvimos a ver, y fui yo quien no te notó tan contenta como yo había imaginado ese reencuentro,  donde nos volvíamos a abrazar y tú por fin podías verme y dejar de recrear mi rostro con tus manos y tu voz.

Sin importarme tu cambio de actitud, decidí dar un paso adelante en la relación, yo me sentía muy feliz al escucharte como describías con entusiasmo las bellezas que por mucho tiempo no pudiste ver y como todo sonaba mejor cuando tu me lo contabas; Antes de viajar, había ido a una tienda de joyas, donde gasté todos mis ahorros por comprarte el anillo mas bello que solo tú merecías en este mundo, y sabia que no podía darte menos, pues ahora que ya tienes tus ojos podrás ver lo que sostienes en tus manos y nada mas de imaginarlo, yo era el hombre mas feliz.

Te pedí que nos encontráramos en el parque, donde nuestras vidas tropezaron y que tenían el destino de nunca separase; Al mediodía donde el sol nos ofrecía toda su luz,  solo quería que estemos tu y yo, ese día llegue media hora antes, estaba nervioso, compré un ramo de flores y me senté en la banquita en la que te pedí que fueras mi novia; tu llegaste 20 minutos después, que para mi fueron horas de espera; te note fría, pero eso no iba a impedir a que  de vuelta a atrás; sin perder tiempo y sin querer conocer los motivos de tu malestar, te entregué las flores y me pose en mis rodillas, busque tu mano y la estiré, busque en mi bolsillo una cajita, la tomé y la abrí, pronuncie unas palabras que había practicado durante la semana y te pedí que fueras mi esposa, te dije que estaba listo para casarme contigo, no había motivo para no hacerlo, te amaba como ningún otro hombre había amado a una mujer...

Me sorprendiste cuando soltaste mi mano y me pediste que no continuará, quede paralizado, había sentido que lo nuestro era perfecto, que ninguna otra pareja podía amarse mas que la nuestra, y me derrumbe por dentro, no podía creer que todo esto estuviera pasando, no demore en preguntarte que te pasaba, tal vez, te habrían dado alguna mala noticia y por eso estabas así o tal vez solo tenías miedo, pero fue grande la sorpresa cuando me tomaste de la mano y tus palabras fueron disparando lentamente a mi corazón reconociendo que todo era diferente y que al verme de regreso y saber que yo no podía ver, habías quedado desilusionada por todo esta aventura que antes la habías descrito como extraordinaria y que hoy solo llegaba a ser una farsa.
Soltaste mi mano y diste media vuelta, te alejaste rápidamente y en tu andar te llevaste mi corazón, en cada pisada fue desangrándose y cayo destruido por tu seguridad; yo me quede sentado en aquella banca, sin ganas de vivir y sin corazón.


No voy a pedirte que me los regreses, sé que eres feliz, sé que tu vida cambio, espero que con ellos seas feliz pues siempre busque eso y son el obsequio de un corazón que tu tomaste por asalto y son mis ojos los que aún guían tu camino porque MIS ojos son tu felicidad y TUS ojos son los que llevaré en mi andar, vacilantes y el cruel recuerdo que siempre me harán recordarte y llevarme  a una época donde fui el hombre mas feliz, el hombre que ya no lo es pero el que fue gracias a ti.

2 comentarios:

kimo dijo...

triste historia... pero es ke el amor tmb se akaba... y a veces la otra persona no se da cuenta o simplemnte no lokiere ver y aceptar.. ke se acabo...

katty dijo...

tus ojos mis ojos !!! genial nada mas que decir