Palabras que se esconden


Llego a la silla donde me ha tocado el turno de esperar por tu llegada, apareces por el pasaje y te detienes bajo el marco de la puerta, dudas a dar un nuevo paso; por mi cabeza recorren palabras que han sido difíciles de decir por mucho tiempo, decides seguir adelante y caminas hacia mi, te sientas al frente mio, no pasan muchos segundos para que intentes decirme algo pero unas lagrimas te sorprenden y te quedas en silencio, bajas tu mirada, mi intento por hacer algo para romper el incómodo momento tampoco funciona, te disculpas e intentas decirme algo que he querido escuchar desde hace mucho tiempo pero al parecer ahora ambos somos incapaces de hacerlo, vuelves a mirarme y en tus ojos puedo entender que lo que no puedes decir lo llevas acentuado en tu mirada.

Alguien se acerca a nosotros y te dice que es hora de marcharte, le pides que te regale un minuto pero al parecer no existe posibilidad a ese pedido, te levantas y empiezas a recorrer el camino que te trajo hasta aqui, me quedo de pie atestado de dudas en la cabeza preguntandome una y otra vez el por qué de mi incapacidad de decirte lo que siento, al verte próximo a cruzar la puerta algo me sorpende y te llamo a lo lejos, "papá, te quiero mucho", tu volteas y me respondes de la misma forma y con una gran sonrisa dibujada en tu rostro," yo tb te quiero hijo".

Tu sonrisa me ha llenado de felicidad. 

Aún recuerdo cuando llegaron aquellos hombres a nuestra huerta y te tomaron como si fueras un delincuente, cuando en realidad son ellos cuando aceptan recibir dinero y encontrar un culpable.

Me enseñaste a creer que algún día podria cambiar el mundo pero sin ti a mi lado creo que poco a poco mis sueños terminaran en la misma prision compartiendo celda con tu inocencia.

Salgo de este lugar y me pongo a pensar que tal vez todo esto se deba a la maldita suerte de haber nacido pobres y saber que el dinero vale mas que cualquier cosa; a pesar de eso, en tus ojos no llegue a ver algo de rencor, solo te alimentas de amor, como siempre me enseñaste.

Ya tendremos la revancha de ser felices de nuevo.


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